Recordé un consejo:
evita a los clientes con quienes debes ser tu misma.
Creo que es un tanto cierto. El cliente perfecto para una puta es aquel con el cual ella no debe ser como es, así se protege, protege su nombre, su ser: deja de ser ella para convertirse en la fantasía del otro.
No declaro que esto sea bueno o malo, lo que digo es que siempre debemos saber con quien estamos, para qué estamos y comportarnos a la altura.
Hablando de un negocio casual e inevitable, seamos de lo más agradable. Aquí no se trata de tener buen o mal gusto, se trata solo de evitar a toda costa el mal rato.
Si no puedes elegir, saca provecho a lo que tienes.
Si nos referimos a un negocio en el cual el otro debe perder, es obvio que no debes mostrarte, si te reconocen te puede salir el tiro por la culata.
Siempre que iniciemos un negocio, debemos saber claramente que es lo que el cliente pide.
- Si eres lo que pide y no ofrece lo que quieres, díselo y retírate.
- Si no eres lo que quiere, pero ofrece algo que te conviene, vuélvete lo que pide, dale lo que quiere y disfrútalo mientras dure.
- Si tu eres lo que pide y te ofrece lo que quieres, debes hacérselo saber y cerrar el trato lo más pronto posible.
Como apunte personal: en éste último caso, dejar pasar la oportunidad te quita la categoría de puta y te deja como pendeja.
He dicho.
[Nota: he actualizado la barra lateral, no pierdas oportunidad de echarle un vistazo.]
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