Los niños (entre 2 y 14 años) me hicieron cambiar de estado Zen a Zan. No tienen madre. La casa está patas pa' arriba y a "estos" nomás no se les acaba la pila.
Resumo todo lo que ha pasado por mi cabeza:
- Hijos de la chingada, les dije que POR LA COCINA NO.
- ¡Quítate!, perdón... con permiso.
- Mi amor, ¿no quieres que te prepare una hamburguesita? Digo, para que te calles.
- ¡Pinches chamacos! Les dije que aquí no se dicen groserias, bola de cabrones.
- Mamá estaba comiendo y dijo: "Ay, después de todo lo que me comí, tengo ganas de irme a dormir". Y entonces analicé: ¿que va primero, el atascón o el acostón?
- "Hay que linda eres Denisse, ya quiero verte con tus hijos". (JAJAJAJA mejor ni les contesté).
- "Que ricas hamburguesas, ya te puedes casar"... Si encuentro buen patrocinador, sin problemas. Al que pague, lo que pida.
Sí, confirmo: quiero ser mamá...a su tiempo, les aseguro que JAMÁS se me vuelven a olvidar los condones en casa.
[Nota: he actualizado la barra lateral, no pierdas oportunidad de echarle un vistazo.]
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