abril 16, 2011

Confesión: La puta enamorada

La primera vez que salí con él, fuí la puta perfecta.
Muchas cosas pasaron antes.
Después, todo fue haciéndose cada vez más gris.
Su pene era de campeón, y no único.
Sus ojos eran hermosamente aceitunados, y no peculiares.
Sus manos eran suaves, y no insistituibles.
Su voz era abrazadora, y no cálida.
Sus palabras eran precisas, y bastante planeadas.
Él tenía lo único que no he logrado encontrar en otros hombres:
Él no me tenía miedo

cc. #hombremaravilloso.

[Nota: he actualizado la barra lateral, no pierdas oportunidad de echarle un vistazo.]
[Usuarios No Registrados pueden comentar, deja referencias claras de quien eres.]

1 comentario:

Casiopei dijo...

Primero mis saludos, deseando que te encuentres muy bien. Otra vez yo por aquí de visita, y aprovechando para dejar mi aporte.

Todas las características que pueden llegar a encontrarse en una persona, podrían ser encontradas en otros. Pero al no temer no ser el único que ofrece sus cualidades, nos liberamos de absurdos complejos. Incrementando la posibilidad de ser seleccionado, por encima de aquellos que padecen la penuria de preguntarse constantemente, si algún otro ya ha ofrecido o mostrado, alguna cualidad que se crea poseer.

Algo que podría hacernos diferentes a los demás, es no temer ser igual a otras personas.

A mi parecer, alguien que no posea temor a no ser tan diferente a otros, seguramente tiene plena confianza en si mismo.